PREFACIO
POR FRANCESCO BANDARIN
DIRECTOR DEL CENTRO DE PATRIMONIO MUNDIAL UNESCO
Las ciudades y los edificios son los testimonios físicos de nuestra historia: un producto de la cultura, visión y capacidades de las generaciones que nos precedieron, y la expresión de nuestra propia habilidad para interpretar, adaptar y cambiar el medio ambiente que hemos heredado: Son el apoyo más importante para los valores culturales que las sociedades quieren preservar.
Actualmente, la World Heritage Convention protege a un gran número de sitios históricos y complejos urbanos, y ellos son, sin duda, la categoría de patrimonio cultural más importante de la Lista de Patrimonio Mundial.
Guadalajara está presente en la Lista con su sobresaliente Hospicio Cabañas, un notable complejo arquitectónico del Siglo XIX, enriquecido por el extraordinario ciclo mural de Orozco.
Sin embargo, la importancia de su historia urbana y arquitectónica se extiende mucho más allá de este edificio individual.
El trabajo de Mónica Del Arenal es un instrumento formidable para mostrarnos la gran riqueza de la historia urbana y arquitectónica de esta gran ciudad.
Al revisitar los ejemplos de sus principales fases de desarrollo, desde su fundación en los primeros años del Virreinato y hasta sus excepcionales Colonias del Siglo XX, el libro nos muestra cómo Guadalajara ha sido uno de los protagonistas del desarrollo artístico y arquitectónico en el Nuevo Mundo.
El conocimiento de este extraordinario patrimonio, y de las vidas personal y artística de aquellos que participaron en su creación, nos permite comprender los valores que nuestra sociedad desea preservar para las generaciones futuras y para movilizar el apoyo público para esta compleja labor técnica y política.
El patrimonio cultural de Guadalajara se ha enriquecido, en su larga historia, por el trabajo de arquitectos y artistas importantes, llegados de Europa, como Enrique Choistry, Erich Coufal y Mathias Goeritz, o mexicanos, como Ignacio Díaz Morales o Clemente Orozco. Uno de los arquitectos más influyentes y originales del Siglo XX, Luis Barragán, cuya casa en la ciudad de México fue inscrita recientemente en la Lista de Patrimonio Mundial, empezó su carrera en Guadalajara y dejó aquí el legado de su primer periodo creativo.
La acumulación de estas expresiones urbanas y arquitectónicas es el foco de este importante libro: una guía para nuestra comprensión y apreciación de la complejidad moderna de Guadalajara, y un instrumento para la protección de sus valores patrimoniales.